¡Ven Señor a nuestras almas!
Repetimos muchas veces en la novena, desde el fondo del corazón: “Dulce Jesús mío, mi niño adorado, ven a nuestras almas, ven no tardes tanto”. Mientras se celebraba la novena, una mamá, les preguntó a los niños qué le iban a regalar al Niño Dios, y uno respondió hermosamente que tres cosas: las gracias, el…