Ser pescadores de hombres
os desgastamos la vida en muchas preocupaciones, cuando debíamos ocuparla en ser mejores personas y servir más a los demás, dedicarnos a aquellas cosas que más convengan a nuestras almas y a las de los otros, ser pescadores de hombres para Dios. En las lecturas de hoy* el profeta Isaías se reconocía de labios impuros…